Mínimos costes de explotación

Sin recirculación, sin Legionella, mínimo downtime y máximo confort.

Al instante en cada habitación

Mantén el nivel de confort de una recirculación sin tuberías de agua caliente.

Redundancia

Un calentador por habitación. Cualquier fallo afectará solo a un cliente – y la sustitución se realiza en 5 minutos!

Monitorización

Control absoluto del consumo y alertas de uso con capilaridad total – en cada habitación.

Legionella

Sin almacenamiento ni distribución de agua caliente – mínimo riesgo y mantenimiento por Legionella.

Como recirculación pero sin ella

Los hoteles deben dar un servicio impecable de agua caliente. Actualmente, para conseguirlo, se montan complejas instalaciones de calentamiento centralizado, almacenamiento, impulsión, retorno, grupos de presión, aislamiento térmico, etc. Todo ello para que el cliente no deba esperar por el agua caliente. Estos sistemas son altamente ineficientes y su mantenimiento un verdadero quebradero de cabeza. Ademas, dependen de un dimensionamiento del almacenamiento que, en ocasiones, no es suficiente dando lugar a limitaciones en el suministro de agua caliente. Qente viene a cambiar este paradigma, proponiendo la simplificación absoluta de la instalación de ACS en hoteles. Sin caldera central. Sin grupos de presión. Sin almacenamiento de ACS. Sin circuitos de impulsión. Sin circuitos de retorno. Sin dependencia de un único equipo. La propuesta Qente: Calentamiento distribuido por habitaciones, inmediatez en el suministro y un ahorro del 55% en el coste energético del ACS. Todo ello manteniendo o mejorando la experiencia del cliente.

Mínimos costes de explotación

Llevamos años escuchando al sector: “El agua caliente es un problema”, “El decreto de Legionella es demasiado estricto”, “Caliento el agua a 85C para que llegue a 40C a las habitaciones”, “Gasto una fortuna en mantenimiento”. Mantener un sistema centralizado que permita dar un nivel de confort optimo a los clientes implica una instalación compleja cuyo mantenimiento y gestión es muy costoso. El hecho de generar agua caliente en un punto, alejado de las habitaciones, distribuirlo de manera constante, haya consumo o no, por todo el edificio es la única solución con los sistemas actuales. Qente propone un cambio radical: Dejar de distribuir agua, y empezar a distribuir electricidad. Calentamiento eléctrico instantáneo en cada habitación, eliminando toda la tubería y almacenamiento de agua caliente del edificio y, con ello, la mayoría de los costes relacionados con la Cal y la prevención de Legionella. Sin sala de calderas, sin grupos de presión ni mantenimiento RITE. La mínima expresión de instalación, manteniendo el máximo confort.

Máximo control de tus operaciones

¿Cuánto consume tu sistema de A.C.S.? ¿Es suficiente tu almacenamiento de agua caliente? ¿Qué clientes y con qué patrones consumen más A.C.S.? ¿Sabes si tendrás que ampliar los depósitos en temporada alta? Por complejos y diversos que sean los sistemas actuales de A.C.S. en hoteles, todos comparten una cosa: Son grandes cajas negras – sin información de consumos ni alertas de suministro. Muchos optan por instalar costosos sistemas de sensado de caudal y consumo en cada línea de distribución de A.C.S. para lograr un mínimo de control de una operación que constituye entre el 20% y el 45% del consumo de recursos hídricos y energéticos del edificio. Generalmente lo que se consigue así es medir lo ineficiente que es el sistema, por su naturaleza centralizada. Los equipos Qente miden, en tiempo real, todas las métricas de consumo (agua, energía, patrones de uso, etc). De esta forma, el responsable de operaciones conoce, en tiempo real y de forma acumulada los consumos de agua caliente en cada habitación, pudiendo así identificar patrones de uso indebidos (alertas de grifo abierto), patrones temporales, implementar estrategias de ahorro de consumo midiendo su impacto real y conocer el estado del sistema completo, elemento a elemento. Capilaridad total de sensado para un control absoluto de las operaciones del hotel.